Se levantó con el pie izquierdo y se descargó golpeando al padre
Ningún estado anímico justifica la violenta paliza que este hijo le dio a su padre el pasado 25 de febrero. Las declaraciones del joven (JAR según el fallo) se había levantado de mal humor y amenazó al papá gritándole “te voy a matar”.
La amenaza no era chiste y segundos después comenzó a golpear a su padre con piñas por todo el cuerpo.
La golpiza no terminó ahí: Con serias intenciones de herir a su progenitor, agarró un disco de la rueda de una moto y lo golpeó en la cabeza y en el abdomen.
Le provocó serias heridas: en el cuero cabelludo y hematomas en la región posterior izquierda del tórax.
JAR fue imputado por el ataque, pero en la audiencia realizada días atrás para avanzar con el proceso, la fiscalía expuso que para formularle los cargos requería un informe que constatara la gravedad de las heridas sufridas, pero aclaró que no pudo acceder al reporte porque no lo había presentado la víctima.
El fiscal, además, sostuvo que se había comunicado con el hombre, quien le respondió que el conflicto con su hijo estaba terminado, ya que se había ido de su casa y actualmente trabajaba en Plottier. Su intención fue cerrar la causa “para no perjudicarlo”.
Ante la imposibilidad de acceder al certificado médico y la postura asumida por el damnificado, pidió el sobreseimiento, medida que tuvo el acompañamiento de la defensora, Luciana Villanueva.
La jueza Sonia Martín aceptó el acuerdo y falló en ese sentido, al considerar que “la víctima se ha desinteresado en la continuación del presente legajo y en el entendimiento que lo ha hecho en forma voluntaria”.