Se recupera el joven baleado por un policía en Cipolletti
Después de pasar un mes y medio internado en terapia intensiva, el joven que recibió un disparo durante un forcejeo en la plaza de Cipolletti, pasó a una sala común. Durante este plazo, Matías Vázquez se fue recuperando lentamente y ahora su pronóstico es mucho más optimista. Seguirá unos días más con la traqueotomía para estudiar su evolución pero ya no está conectado a un respirador. Su agresor, un oficial de la policía provincial, permanece con prisión preventiva acusado de lesiones gravísimas.
El incidente se produjo en la madrugada del sábado 16 de abril en la plaza San Martín de Cipolletti, cuando un grupo de adolescentes se trenzó en una pelea a la salida de un local bailable. La situación se produjo a escasos 100 metros de la Comisaría Cuarta y pocos minutos después arribó una patrulla policial que intentó parar el altercado exhibiendo sus armas reglamentarias.
De acuerdo a lo que narraron algunos testigos, uno de los efectivos efectuó dos disparos al aire y luego hizo dos más: uno a distancia y el otro a quemarropa, sobre el cuerpo de Matías. La hipótesis es que utilizó una escopeta cargada con postas de disuasión, pero que al estar tan encima de la persona produjo gravísimas heridas: la ruptura de las costillas y el impacto sobre el pulmón.
Fue llevado de urgencia al hospital Pedro Moguillansky, donde primero tuvieron que estabilizarlo por la cantidad de sangre perdida y después se lo pudo operar para reparar las heridas que había recibido y suturar el órgano. Hubo polémica y enojo de algunos familiares por la situación en que se realizó la intervención en el centro de salud, pero sus autoridades aclararon que la sala de guardia está equipada con la tecnología equivalente a la de una terapia.
Mientras Matías peleaba por su vida, la justicia inició la causa por “lesiones gravísimas” agravadas por el uso de armas y la condición de policía. El acusado es Franco Águila, quien cumple prisión preventiva por 6 meses según lo dispuesto por la jueza de garantías Rita Lucía. La magistrada interpretó que hay riesgo de fuga y de entorpecimiento de la causa, las dos condiciones para dictar una medida de esta naturaleza.