EL EX DECANO DE LA FADECS VA POR EL RECTORADO
Jurgeit quiere una UNCO a la altura del desafío tecnológico y digital
Periodista y abogado, Omar Jurgeit conoce los pasillos de la Universidad Nacional del Comahue desde los diversos claustros. Primero, como alumno. Años después, como graduado y docente. Y más tarde, como decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. En la actualidad, encabeza la lista de candidatos de la Lista Confluencia, que intentará ir por el rectorado. Las elecciones se realizarán el 21 23 y 24 de mayo.
En el “Frente Universitario Comahue” se integran diversos sectores que han tenido protagonismo en las elecciones anteriores: por un lado, “Construir”, que llevó la candidatura de Adriana Giuliani (Ingeniería); y “Pluralismo e Institucionalidad”, de Sergio Bramardi (Agrarias). Además, sumó a algunas figuras de la política universitaria como el ex decano de Ingeniería Daniel Boccanera; o docentes como Pablo Manzione, Walter Del Balzo, María Laura Malaspina y Carlos Espinoza, entre otros.
“Sorprendido y orgullo”, fue la primera apreciación de Jurgeit, “por los apoyos que fui recibiendo en estos días, gente que considero valiosa para la universidad”. Y en ese sentido, consideró que las principales falencias que tiene la casa de estudios pasan por la decadencia de la infraestructura y la ausencia de una política de tecnologías de la comunicación que permitan aprovechar la experiencia de la pandemia.
También resaltó la necesidad de “recomponer lazos académicos” ya que la falta de presencialidad “quebró vínculos entre docentes y estudiantes, y entre los equipos de cátedra, los grupos de investigación. Han sido dos años que la actividad se redujo al mínimo”.
Jurgeit aseguró que la UNCO “tiene un bajo nivel de desarrollo a nivel tecnológico. No pudo garantizar conectividad para sus docentes y menos para los estudiantes. Hay materias que no se dictaron”. Y precisó que “el último informe de auditoría interna reconoce la inexistencia de un plan de tecnología de la información”.
Además, “no tiene un dispositivo de seguridad informática adecuado. Todas sus bases de datos (académica de alumnos), tienen un soporte con seguridad muy baja”.
Por esa situación, la universidad no se encuentra en condiciones de aprovechar las enseñanzas que dejó la pandemia, como la educación a distancia. “A pesar de la falta de acompañamiento institucional, muchos docentes se las arreglaron para mantener el contacto con sus alumnos vía Zoom, vía Meet. Y serían herramientas muy útiles para poder facilitar el acceso a la educación superior de muchos alumnos y ampliar su oferta geográficamente”, resaltó.
El ex decano también cuestionó la falta de inversión en el desarrollo de circuitos administrativos integrados, lo que dificulta enormemente los procesos de todas las unidades académicas alejadas de “la barda”. En ese sentido, recordó que “otros estamentos del Estado se modernizaron y pudieron tener un sistema de administración on line. Eso no pasó con la Universidad por un déficit de gestión, más que económico. Y tiene que ser otra de las prioridades”.
La renovación de infraestructura tiene que ser otra prioridad: “la Facultad de Informática quedó a mitad de camino; Idiomas está en malas condiciones; Ciencias de la Educación también… toda la universidad atraviesa un proceso de deterioro en sus instalaciones y tenemos que darnos un trabajo de revertirlo”.
Con respecto a la relación con los gobiernos provinciales, Jurgeit expresó que tiene que centrarse en políticas permanentes, mediante “convenios de colaboración, investigación aplicada vinculada con el desarrollo regional, con los temas que son de mucho interés en todo el mundo. La energía, el cambio climático, la economía del conocimiento. Esos son los temas que la universidad, a través de trabajos vinculados, se vincula y se integra con la comunidad; tanto con la parte pública como la parte privada”.
Sobre la relación con docentes y no docentes, Jurgeit expresó que debe mantenerse “el principio de respeto al Estatuto de la Universidad y los Convenios Colectivos. Queremos fortalecer la carrera docente y federalizar la distribución de cargos en toda la universidad, no sólo en la barda”.