Inquilinos denuncian aumentos que duplican la inflación
La Unión de Inquilinos de Río Negro denunció que las cámaras inmobiliarias presionan para duplicar el valor de los alquileres en los nuevos contratos, duplicando el índice de inflación del último año. Esto hace que los locatarios tengan que destinar un porcentaje cada vez mayor de sus ingresos al pago de la vivienda. “En promedio, un trabajador tiene que destinar un 60 % de su salario al pago del alquiler” sostuvo el titular de la organización, Roberto Díaz.
El dirigente social rechazó el cambio que impulsan las cámaras inmobiliarias, que básicamente tratan de retrotraer la situación a la ley anterior: contratos por dos años (en vez de los tres actuales), y actualizaciones semestrales (en vez de la revisión anual). “Esto llevará a un mayor impacto sobre las espaldas de los que menos tienen”, sostuvo.
En Río Negro, aproximadamente 165.000 personas viven en inmuebles alquilados, mientras que en todo el país alcanzan los 8 millones (el 16,1 % de la población; el 18 % de los hogares, según la última Encuesta Permanente de Hogares).
La polémica sobre el funcionamiento de la nueva ley de alquileres estalló en todo el país, a partir de algunas iniciativas que tomaron estado parlamentario. Algunos legisladores opinaron que aquella iniciativa había fracaso porque en vez de estimular la inversión en viviendas, provocó una huida del mercado con el consiguiente encarecimiento de los valores.
A principios de mes, la secretaría de Comercio Interior – que conduce el economista Roberto Feletti -, convocó a un encuentro a representantes de las cámaras inmobiliarias y de asociaciones de inquilinos. Encuentro que fue calificado de “tramposo” por Díaz, dado lo que calificó como “escasa representatividad” de los convocados.
Díaz defendió la nueva normativa y denunció que las inmobiliarias en realidad están pretendiendo incrementar sus ingresos especulando con las necesidades de millones de familias. “Ellos mismos explicaron que con la vigencia de esa ley han perdido el equivalente a seis meses de alquileres; lo que están diciendo es que la ley sirvió para contener los precios”, apuntó. Según sus cuentas, el año pasado los alquileres subieron un 48,5 %, contra un 51 % de inflación: “primera vez que eso ocurre en la historia del país”, observó.
Con respecto a la situación del mercado y la disminución de viviendas en alquiler, Díaz apuntó que “aquellos pequeños prioritarios que se sostienen con esos ingresos, se mantuvieron en el sistema. Los que se retiraron son los grandes especuladores, que son los responsables de la situación”.
La Unión de Inquilinos propuso “un impuesto a la Vivienda Ociosa, que desaliente la especulación” y un “mayor control del Estado en los contratos y en el cumplimiento de la legislación”.
Otro aspecto a revisar es lo que ocurre en las localidades turísticas: en Bariloche, por ejemplo, muchos propietarios abandonaron el sistema de alquiler permanente para pasarse al de las viviendas de alquiler temporario. “Es una competencia desleal para quien tiene su residencia en la ciudad. Y para los propietarios es una oportunidad indudable, porque puede triplicar ingresos en dólares”, apuntó Díaz. A su criterio, es un tema que necesita regularizarse para evitar abusos.