Mucho calor en la ciudad, ¿cómo proteger a nuestras mascotas?
Las mascotas, al igual que las personas, sufren con las altas temperaturas y pueden llegar a padecer un golpe de calor. De este modo, es importante que prestemos atención a las señales que nos dan y ante cualquier duda llevarlas a un profesional para asistirlas.
Sin embargo, podemos hacer lo que esté a nuestro alcance para que nuestras mascotas no tengan un golpe de calor durante el verano.
Cómo evitar que el perro sufra un golpe de calor
El animal debe tener siempre a su disposición agua fresca. Procura, por tanto, que el bebedero esté a la sombra.
Evita los paseos en las horas centrales del día. Si tiene que salir a hacer sus necesidades, sácalo, pero solo para eso y vuelta a casa. El paseo largo no debe hacerse en ese momento.
No le dejes estar al sol mucho tiempo. Es posible que salga a tomar el sol para sintetizar la vitamina D, pero debemos estar vigilantes y moverlo al poco rato.
Mójalo, con una manguera, o instalale una piscina para perros…
No dejes al perro en el coche, ni para un recadito rápido ni con el aire puesto, este no les refresca tanto como a nosotros. Un coche al sol puede calentarse hasta los 80 grados…
No dejes al perro fuera de casa. Las horas del mediodía son muy peligrosas y si al calor se le suma humedad, los riesgos de golpe de calor aumentan.
Cómo evitar que el gato sufra un golpe de calor
En verano, el gato tiene que poder acceder a una zona fresca y con sombra.
Por supuesto, debe tener siempre agua fresca disponible. Puedes tener varios bebederos en casa o incluso una fuente de agua para gatos.
Aliméntalo en las horas más frescas del día.
Nunca lo dejes dentro del coche, por muy poco tiempo que sea.
Si el gato es de pelo largo, quizá le venga bien un corte de pelo.
No dejes que esté al sol.