Un galán asustado deberá indemnizar a un “Batman” que terminó machucado
Pasear por la zona de chacras del Alto Valle es casi un clásico y sin dudas un paseo a la luz de la luna puede ser muy inspirador. Pero como diría Tusam, a veces puede fallar. Al menos cuando se equivoca el camino (o no tanto), y se ingresa por una calle sin salida.
Eso fue lo que le ocurrió a un joven en la localidad de Villa Manzano, en diciembre de 2015. Paseaba con su novia en un Renault Megane cuando advirtió que la calle terminaba en un canal de riesgo. Hay que ponerse en situación: una de la madrugada, el perfume de los manzanos en flor, la conversación.
Hasta ese punto venía bien. Pero a ninguno de los dos ocupantes del vehículo se le ocurrió pensar qué podía pasar con los pobladores rurales. Y sus reacciones a veces imprevisibles.
El chacarero, de 52 años en ese momento, ve un auto parado en el medio de una calle que no va a ninguna parte, con las luces altas encendidas, y entró en una mezcla de pánico y temeridad. Ya venía con la sensibilidad al máximo luego de algunos hechos delictivos ocurridos durante las semanas anteriores. Como la mejor defensa es un buen ataque, salió de su vivienda y de la nada apareció frente al auto, saltó sobre el capot, pateó el parabrisas y caminó sobre el techo.
En la confusión, el novio puso en marcha el Megane e intentó hacer la maniobra que se debe hacer en situaciones así: huir. Pero el chacarero no estaba dispuesto a rendirse así que se puso frente al auto, según indica la causa judicial. El “galán de América” aceleró y lo atropelló, causándole graves lesiones.
Denuncias cruzadas
La historia judicial tuvo su primera etapa en los tribunales penales con dos denuncias cruzadas. El dueño del auto denunció a su atacante por amenazas y daños al vehículo. El productor, al conductor del Megane por llevárselo por delante y provocarle múltiples fracturas.
La primera causa fue enviada al archivo; la segunda, calificada como “lesiones culposas en accidente de tránsito”, llegó al procesamiento y luego se dictó la “falta de mérito”.
Cuando terminó la instancia penal vino el pleito civil, que es la parte en que se reclaman indemnizaciones por daños. La inició el chacarero en abril de 2017 y el tribunal falló en su contra dos años después, entendiendo que temeraria acción desplegada esa noche contra el vehículo fue la que provocó el accidente. Además, advirtió sobre las consecuencias de intentar asumir la justicia por mano propia.
El hombre decidió apelar la sentencia y esta vez la Cámara Civil le reconoció una parte de razón. El tribunal dio por acreditado una incapacidad laboral del 45 % para el chacarero: lesiones en las vértebras cervicales que le producen dolor y que se complicarán con el paso del tiempo; grave factura del macizo fácil que se solucionó solo en parte, provocando visión doble y que un ojo quede más bajo; cicatriz frontal muy visible.
Luego de evaluar los antecedentes, la Cámara Civil interpretó que el productor es responsable del accidente en un 70 %, mientras que el 30 % restante es del automovilista, por lo que deberá afrontar un resarcimiento económico.
La responsabilidad fue adjudicada en mayor medida al chacarero “por haber sido su accionar intempestivo y amenazante, lo que puso en marcha la situación anómala, o sea fue su conducta el disparador del siniestro”.
El damnificado acreditó distintas secuelas físicas que le provocaron incapacidad laboral, daño psicológico y daño moral. Como el chacarero sufrió distintas lesiones, con este nuevo fallo el conductor del automóvil deberá indemnizarlo por la suma de 828.006,48 pesos.