¿Cómo se reciclan los envases de agroquímicos?
En pocos días comienza la primer campaña de recolección de envases de agroquímicos con el tratamiento de “triple lavado”.
Los envases se recibirán los días 22,23 y 24 de este mes en la planta industrial LP S.R.L., ubicada en Félix Heredia 1.650.
La recepción de los bolsones con los envases desechados se realiza previa presentación de la declaración jurada. La misma se puede retirar en la Cámara de Productores/Consorcio de Riego (Ayala 1.641), o en la Dirección de Ambiente del municipio (Mitre 710 – 1º piso).
Se aceptarán únicamente envases plásticos vacíos por completo, que cumplan con el tratamiento de triple lavado y que sean entregados en bolsones de color naranja de 100 micrones.
La empresa receptora realizará los controles pertinentes para determinar si los recipientes cumplen con las condiciones exigidas para poder ser reciclados.
Los requisitos a tener en cuenta son: sólo envases de plástico, inutilizados y sin solapa de aluminio; ausencia total de líquidos y tapas por separado.
¿En qué consiste el triple lavado de los envases vacíos de agroquímicos?
El triple lavado es un procedimiento muy sencillo de realizar:
- Se vuelca el agroquímico en la pulverizadora y se deja el bidón “boca abajo” unos 30 segundos después de que ya se vertió todo el contenido, para que escurra y caiga lo más posible.
- Luego, siempre con agua limpia y en el lugar donde se está cargando la curadora, se llena el bidón hasta ¼ de su capacidad.
- Se bate enérgicamente, en sentido horizontal y vertical, y se vuelca ese volumen de agua en la máquina.
- Se repite este procedimiento 3 veces.
Si es un agroquímico de una consistencia más aceitosa, es conveniente enjuagarlo una cuarta vez.
Es importante vaciar el envase por completo dentro de la curadora, de modo que todo el agroquímico vaya a parar el campo.
Luego hay que inutilizar el envase realizando varios orificios en el fondo con un elemento punzante, y almacenarlos con las tapas por separado hasta el momento de entregarlo para su reciclado.
Esta técnica es conocida hace años y es importante por tres razones. En primer lugar por la importancia que tiene preservar la calidad ambiental; luego para evitar el riesgo de intoxicaciones en humanos y animales y en tercer lugar por una razón económica, ya que se sabe que una vez volcado el plaguicida en la pulverizadora, puede quedar hasta un 3% del producto en el envase. (ANR)
Fuente: INTA