Jueves, 14 de diciembre de 2017
Jorge Pellegrini
Médico psiquiatra. Profesor en Universidades argentinas y extranjeras. Ex Director de Salud Mental en Chubut y San Luis Premio Mundial de Psiquiatría de la Asoc. Mundial de Psiquiatría (2005) de la Asoc. Mundial de Psiquiatras (WPA) Ex Ministro de Salud (San Luis), Ex Vicegobernador 2007/2011 en San Luis. Creador de los Grupos ...Ver más
Médico psiquiatra. Profesor en Universidades argentinas y extranjeras. Ex Director de Salud Mental en Chubut y San Luis Premio Mundial de Psiquiatría de la Asoc. Mundial de Psiquiatría (2005) de la Asoc. Mundial de Psiquiatras (WPA) Ex Ministro de Salud (San Luis), Ex Vicegobernador 2007/2011 en San Luis. Creador de los Grupos Institucionales de Alcoholismo (GIA) Creador del Servicio de Salud Mental del Htal López Lima (1984), en Roca. Nacido en Gral. Roca (Río Negro)
Caso Colicheo: Expediente de una nueva tragedia anunciada

Caso Colicheo: Expediente de una nueva tragedia anunciada

Escribe el médico psiquiatra Jorge Pellegrini, creador del servicio de Salud Mental del hospital Francisco López Lima, de Roca.

Manicomio: Dícese de esa institución represiva que deposita, encierra, clausura, maltrata y cronifica seres humanos hasta crear una nueva identidad que suplanta al individuo. Allí nace “el loco”. Un horror social. El cruel abandono disfrazado de acto médico.

Río Negro – hace ya 26 años – fue laboratorio de una singular experiencia. Aterrizaron en la Provincia iluminados que traían la buena nueva: los locos no debían estar abandonados entre rejas: debían estar abandonados en el espacio público. Y así – alegremente – se “desmanicomializó” una Provincia que no tenía manicomios.

Esa progresía se montó en el viejo reclamo de transformar las condiciones de vida y asistencia de los enfermos mentales, y hubo quienes dieron crédito a la ilusión. Hubo también quienes reclamaron inútilmente ser escuchados y formularon advertencias. La Ley sirvió de politiquero discurso para una cruzada donde había – como corresponde – santos y herejes.

Como se verá eso del relato, de la grieta y de la postverdad tienen raíces.

Pero la realidad anda por un lado y la tan lúcida Ley “desmanicomializadora” de Río Negro transita por otro. Y, además, de contramano.

Marcelo Colicheo transformado en tea (elemento que alumbra) humana es un dedo que acusa a la cordura. La cordura de los que lo abandonaron como paciente. La cordura de los que lo asesinaron. La cordura de los que ya esperan la próxima tragedia mirando para otro lado.

Pero ya se tranquilizarán las falsas conciencias; la tea y las luces rojas se apagarán; el silencio inundará todo.

En definitiva nada debe preocuparnos: la Ley rionegrina de Salud mental es la Ley  

Se diría que es “cosa de locos “.

 

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