Domingo, 30 de abril de 2017
Mario Antonio Bevilacqua
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.Ver más
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.
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¿Garúa de inversiones?

¿Garúa de inversiones?

¿Quién invierte en Argentina en este contexto recesivo, especulativo e inflacionario?

El modelo económico que se encuentra hoy en vigencia tiene  a 2 sectores claramente  ganadores en el podio de los privilegiados que superan ampliamente al resto del pelotón. Por un lado tenemos al Agro exportador  y por otro el Financiero. El Campo se vio claramente beneficiado por la devaluación de nuestra moneda en el orden del 50% y por la quita de retenciones. El sistema financiero que ya venía obteniendo suculentas ganancias ahora se transformaron en exorbitantes utilidades provenientes de la gran bicicleta financiera auspicia por el gobierno Nacional  a través de las operaciones de emisión de los Lebacs y por la intermediación (Comisiones) en la colocación de deuda pública dentro y fuera del país.

Que el campo obtenga importantes beneficios estaría dentro de los parámetros normales ya que tienen que sortear continuamente un riego empresarial considerable, que se basa en las inclemencias del tiempo, valores de las semillas, de los fertilizantes, de los precios internacionales, etc. Los Bancos en la actualidad trabajan a riesgo cero, traccionados por las necesidades de fondos del estadio Nacional, sus ganancias solamente con los Lebacs  fueron en lo que va del año de $ 85.842 millones. El viejo axioma financiero que dice que a mayor riesgo mayor rentabilidad y a la inversa a menor riesgo menor rentabilidad en este caso no aplica.

Los bancos históricamente eran los responsables de llevar adelante los proyectos de inversión tanto del sector Privado como Público, estas operaciones con alto riesgo fueron reemplazadas por el facilismo de solo ser un intermediario financiero entre el Estado y sus Clientes (Spread).

El Gobierno Nacional recibe continuamente promesas de inversiones, pero en el mientras tanto la gran parte de las multinacionales y grandes empresas nacionales envían la inmensa mayoría de sus excedentes financieros a otros destinos. Las firmas extranjeras enviaron utilidades a sus casas matrices (a la fecha uss 2.074millones) y las nacionales que cotizan en Bolsa optan por repartir ganancias entre sus accionistas (uss 727 millones a septiembre).

En conclusión, si las empresas instaladas en la Argentina, llámese Multinacionales o Nacionales, no invierten en el país y en consecuencia en lugar de capitalizar sus utilidades, las distribuyen a sus accionistas; si los bancos emplazados en nuestro territorio no financian proyectos de inversión porque tienen un alto riesgo en su ejecución y les resulta más rentable y confortable prestarle al Estado y por último, si la utilización de la capacidad industrial instalada se ubica en el 63,6 % y por ejemplo la industria automotriz según el INDEC tiene  un 51,4 % o sea un 48.6% de capacidad ociosa. Todo esto nos lleva a preguntarnos ¿quién se va atrever a invertir en la Argentina en este contexto recesivo, especulativo e inflacionario? Como diría nuestro presidente, ¡te la debo!.

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