Viernes, 24 de marzo de 2017
Mario Antonio Bevilacqua
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.Ver más
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.
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Ya vendrán tiempos mejores

Ya vendrán tiempos mejores

La necesidad del gobierno nacional de tener un PBI positivo. Su composición y evolución.

Existen infinidades de indicadores económicos que pueden determinar con alguna precisión la situación actual o futura de un país. La evolución del PBI (Producto Bruto Interno) se encuentra dentro de ellos. El PBI es el resultado de la suma de la Demanda Interna (Consumo [Privado + Público] + inversión) más la Demanda Externa (Diferencia entre Exportaciones e Importaciones)

Según el Banco Mundial el PBI de la Argentina tuvo un crecimiento en el 2015 de 2.4%. Para la CEPAL en el 2016 se estima que tendrá una caída del 1.5% y finalmente el FMI pronostica que para el 2017 tendrá un revote de un 2.7% aproximadamente.

El crecimiento del 2.4% del PBI en el 2015 estuvo motorizado fundamentalmente por el consumo privado. El gobierno anterior ante las restricciones externas apostó fuertemente al crecimiento de la demanda interna de bienes y servicios, a través del mantenimiento del poder de compra de los salarios y también por la creación de herramientas financieras (Ahora 12) para estimular el gasto. No debemos olvidar que el Consumo del salario constituye las 2/3 partes del PBI.

Las causas que provocarían la baja estimada del PBI para el 2016 las podemos encontrar en la disminución del consumo privado como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios por paritarias cerraras inferiores a la inflación, por el párate en la ejecución de la obra pública y por la inversión externa que no sólo no produjo la lluvia que el gobierno prometía, sino que por el contrario muestra signos de desinversión, como consecuencia de la remisión de utilidades y dividendos al exterior que superan las cifras de inversión real a la fecha.

Para el 2017 se espera que el Consumo Privado no crezca. Como mucho dejará de caer, producto de la reducción de los niveles de inflación, el Consumo Público según el presupuesto nacional aumentará por arriba de la inflación, las Inversiones Externas no aumentarán según lo prometido por el Gobierno Nacional (solo llegarán unos u$s 12.000 millones) y las internas no crecerán ya que actualmente las empresas cuenta con un 40% de capacidad ociosa en sus plantas. Por último la Demanda Externa se reducirá según lo expuesto en el presupuesto por la falta de recuperación de nuestros socios comerciales.

El Estado Nacional sabe que el año que se aproxima deberá si o si tener un PBI positivo, ya que la historia indica que no se puede mantener 2 años seguidos caídas en el PBI, ya que implicaría una salida anticipada del gobierno. Le pasó a Raúl R. Alfonsín en el 88 y 89 y a De La Rúa en el 00 y 01.

No le será difícil alcanzar la meta del 2.7% de crecimiento ya que al comparar los valores de 2017 con los de 2016. Con este último en negativo seguramente podrá lograrse el objetivo, que encontrará algunas pocas áreas de la economía en crecimiento (El Agro, sectores vinculados a la obra pública, petroquímicas, etc.) y el resto soñando con la llegada de tiempos mejores.

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