Viernes, 17 de noviembre de 2017
Elena Boggio
Licenciatura en Nutrición, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires 1995-2000. Ver más
Licenciatura en Nutrición, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires 1995-2000.
A la hora de  comer... ¿Quién es quién?

A la hora de comer... ¿Quién es quién?

Es un interesante ejercicio de autoconocimiento observarnos en el momento que nos sentamos a comer .

Cada vez que nos sentamos a comer o cada vez que comemos (porque muchos no se sientan) es algo interesante y hasta un ejercicio de autoconocimiento el poder observarnos en ese momento.

¿Cómo nos comportamos frente a nuestra comida? ¿Nos abalanzamos sobre ella, la miramos, la decoramos, le agregamos sal o aderezos sin haberla probado, buscamos compartir con alguien más? ¿Buscamos distracción en una pantalla mientras comemos?.

Yo creo que mucha de nuestra emoción está puesta allí a la hora de comer y de acuerdo a nuestro estado de ánimo o nivel de stress vivimos el momento de alimentarnos de diversas formas, muchas veces es solo un trámite, una necesidad física.

Otras una recompensa, gratificación o momento de descanso laboral. Otras es descargar nuestras tensiones, frustraciones, dolor o ansiedad con la comida. Algo que sucede en muchos casos en el sub- registro, o sea, no registro que estoy comiendo porque no me siento a hacer una comida sino que voy picoteando, ingiriendo durante todo el día en cualquier momento. El picoteo así como el saltear las comidas es nuestro peor enemigo a la hora de mantener un peso saludable además de un estado de bienestar.

Realmente es muy interesante que un día de la semana al menos hiciéramos este ejercicio de observarnos. Nos sería muy útil no solo para alimentarnos de forma consciente sino también para distinguir nuestros ánimos y como ellos influyen en la forma de comer y hasta en lo que elegimos para comer.

Suele suceder que a nivel inconsciente, cuando estamos ansiosos buscamos gratificarnos con algo calórico, grasoso y en general dulce. Por ejemplo chocolates, helados. En otros momentos, esos de frío o lluvia, automáticamente pensamos en tortas fritas, churros, facturas o alguna torta casera… es increíble cómo actúa de modo tan profundo en nuestra psiquis la cultura y los recuerdos familiares.

Otro aspecto a observar es que vivimos apurados, queriendo hacer mucho más de lo que debemos y el tiempo para la comida dejó de existir. En nuestra infancia ese tiempo era para sentarse tranquilos, compartir en familia, dedicarle tiempo a la preparación de nuestros alimentos. Actualmente improvisamos, quizás hasta no existe ese momento y solo nos sentamos una vez por día a comer y durante la jornada solo picoteamos.

Les dejo entonces esta inquietud: ¿Quiénes somos a la hora de comer? ¿Cómo nos comportamos? ¿Nos gusta nuestra alimentación o queremos mejorarla? Si queremos mejorarla ¿Por donde puedo empezar?.

¡Hasta la próxima!

 

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