Jueves, 24 de agosto de 2017
Mario Antonio Bevilacqua
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.Ver más
Contador Público. Asesor y consultor. Se desempeñó en Ericsson S.A.I.C.F.I., fue administrador del hospital zonal de Bariloche y secretario de Hacienda de esta ciudad.
No todo lo que reluce es oro

No todo lo que reluce es oro

Las reservas del Banco Central, su composición y origen. La deuda externa y su destino. Cómo se combinan estos factores y cuáles serían los resultados a corto y largo plazo.

En las últimas semanas se vivió en la Argentina un replay de la fiebre del dólar, esta película ya la vimos varias veces con distintos actores, pero con idéntica trama, las frases volcadas en el pasado por los diferentes funcionarios de turno tienen hoy la misma vigencia: "El que apuesta al dólar pierde" "Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo" "El Banco Central tiene reservas necesarias para respaldar el peso"   

Para crear confianza los funcionarios amenazan al mercado con el poder de fuego que tiene el Banco Central al poseer usd 47.000 millones de reservas, pero el mercado sabe que ese nivel de reservas es engañoso, ya que usd 15.000 millones son encajes bancarios (el Banco Central obliga a los bancos a tener inmovilizados una parte de sus fondos, depositándolos en el BCRA) y otra parte son los SWAT con China por usd 10.000 millones, que es una operación de pase. En resumen el Banco Central tiene usd 21.000 millones de libre disponibilidad. Aunque no quiso intervenir para mantener el valor del peso, el Banco Central obligado políticamente vendió usd 300 millones en una sola jornada para que el precio del dólar no se dispare mas allá de $18,00.

Las reservas de libre disponibilidad que tiene el Banco Central hoy en sus arcar provienen del endeudamiento externo que en 19 meses suman usd 74.000 millones. Estos dólares de deuda fueron utilizados para solventar los gastos de turismo (16%), para financiar la fuga de divisas (48%), otros (8%) y el resto quedaron como reserva del Banco Central.

La economía Argentina se hizo muy dependiente del endeudamiento externo, los dólares que ingresan por exportaciones (usd 12.000 millones) no alcanzan para financiar el déficit fiscal, las inversiones productivas (4.000 millones) no son suficiente para reactivar a la industria nacional y por último los fondos especulativos (usd 5.000 millones) como llegan se van.

Esta política en el corto plazo puede ser viable, pero en el mediano y largo no es sustentable, ya que a medida que transcurra el tiempo los intereses de la deuda se irán incrementado de tal forma que el país viviría de un ajuste fiscal tras otro para poder pagar los intereses. Un claro ejemplo de lo expuesto son las propuestas o ajustes que quiere implementar el gobierno sobre el régimen jubilatorio, las leyes laborales y el sistema tributario.  

No todo lo que reluce es oro, las reservas del Banco central no son del todo nuestras, vienen de un endeudamiento externo que no puede prolongarse en el tiempo, tampoco un país puede vivir ajustándose continuamente.

Seguramente debemos esperar que lleguen las inversiones externas, pero mientras tanto deberíamos prestarle mayor atención al merado interno que es el dinamizador de la economía Argentina.    

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